sábado, 3 de mayo de 2008

PROCTUSU BALAN. Cuento dedicado a la persona que quiero. (Dedicated to the shell of my life)

Proctusu Balan, así se llama el anciano que merodeaba por la playa de Belicasag en Filipinas esta mañana, me ha dado más de lo que nunca pudiese haber imaginado.
Sin darme cuenta, Proctusu Balan observaba cómo buscaba yo, con pasión de niño, esas conchas de caracola con forma de espiral tan difíciles de encontrar. Tras percatarme , intercambiamos un breve saludo gestual y una sonrisa entre formal y comprometida. Proctusu siguió su camino y yo continué buscando mis pequeños tesoros, recuerdos de vieja infancia, ignorando por completo el encuentro previo. Al minuto de separarnos, y dando yo por finalizada mi búsqueda, Proctusu se me acercó con dos puñados de esas queridas conchas en sus manos y me las ofreció junto con una de esas sonrisas que llegan hondo.
Proctusu Balan es una de tantas buenas personas que uno se cruza en su vida sin saber por qué, sin uno darse casi ni cuenta de que existen, y que esconden detrás de su simple y tímida apariencia, un mundo de bondad, de pura vida.
Proctusu Balan es cualquier buena persona que nos podamos encontrar por el camino y que con una humildad que abruma, nos da la lección del día.
Todos tenemos un mucho de Proctusu Balan en nosotros, sólo hay que saber abrirse un poco para descubrirlo en el otro.


Proctusu Balan is the man who was roaming the beaches today in Belicasag, Philippines. Without knowing it, he has given to me more than I could have ever expected. Proctusu Balan was staring at me while I was searching, with the passion of a child, those spiral shaped shells that are so hard to find. After realizing that he was looking at me, we exchanged a brief and a cold smile. Proctusu went on his way and I kept looking for those little treasures, old memories of my childhood, completely ignoring the prior meeting. Shortly after our encounter, once I had finished my search, Proctusu approached me with two handfuls of those beloved shells and offered them to me together with one of those touching smiles that you never forget. Proctusu Balan is one of the many good people that one meets in life without knowing why, without even noticing them, people that hide behind their simple and timid appearance, a world of kindness and pure life. Proctusu Balan represents all the people that we find along our way, and that are able to give us the lesson of the day with overwhelming humility. We all have a lot of Proctusu Balan in ourselves. We only need to open our hearts a little bit to notice it in others.

4 comentarios:

Piluca dijo...

Me ha encantado lo de PROCUSU BALAN!! Apartor de hoy voy a utilizarlo...
Muska, con la que últimamente mantengo un aestrecha relación profesional.. (es a guía de m BLOG), me ha dicho que en la web de la Coral habías colgado uno... No sabía que estabas dando la vuelta al mundo y menos que eras GAY!!! Ja ja. Bueno David, siento que no vuelvas hasta dentro de un año. Espero que todo esto te sirva de algo. Envidio la posibilidad de la que estás disfrutando y que deseo qproveches al máximo.
Un besote y a partir de ahora seguiré más de cerca tus aventuras.
Piluca

micro dijo...

Piluca, la mujer de la eterna carcajada. Gracias por tus palabras. Que sepas que mi vuelta al mundo acaba 2 dias antes del concierto de la coral del dia 18 (es el 18 de Junio, no?) al que pienso llegar aunque sea arrastrandome. Cada dia mi mp3 me recita la voz de los bajos, y yo tarareo para no dar la nota el dia del concierto. Cuidate. D.

RAFA dijo...

LO LEI HACE POCO Y LO QUIERO COMPARTIR CON VOS...

Cuenta la leyenda que un hombre oyó decir que la felicidad era un tesoro. A partir de aquel instante comenzó a buscarla.
Primero se aventuró por el placer y por todo lo sensual,
luego por el poder y la riqueza, después por la fama y la gloria,
y así fue recorriendo el mundo del orgullo,
del saber, de los viajes, del trabajo, del ocio y de todo cuanto estaba al alcance de su mano.
En un recodo del camino vio un letrero que decía:
"Le quedan dos meses de vida".
Aquel hombre, cansado y desgastado por los sinsabores de la vida se dijo:
Estos dos meses los dedicaré a compartir todo lo que tengo de experiencia,
de saber y de vida con las personas que me rodean.
Y aquel buscador infatigable de la felicidad, sólo al final de sus días,
encontró que en su interior, en lo que podía compartir,
en el tiempo que le dedicaba a los demás,
en la renuncia que hacía de sí mismo por servir,
estaba el tesoro que tanto había deseado.
Comprendió que para ser feliz se necesita amar;
aceptar la vida como viene; disfrutar de lo pequeño y de lo grande;
conocerse a sí mismo y aceptarse así como se es; sentirse querido y valorado, pero también querer y valorar;
tener razones para vivir y esperar y también razones para morir y descansar.
Entendió que la felicidad brota en el corazón,
con el rocío del cariño, la ternura y la comprensión.
Que son instantes y momentos de plenitud y bienestar;
que está unida y ligada a la forma de ver a la gente y de relacionarse con ella; que siempre está de salida y que para tenerla
hay que gozar de paz interior.
Finalmente descubrió que cada edad tiene su propia medida de felicidad
Y en su mente recordó aquella sentencia que dice:
"Cuánto gozamos con lo poco que tenemos y cuánto sufrimos por lo mucho que anhelamos."
Ser Feliz, es una actitud.
"Cada hombre tiene un tesoro que lo está esperando"

Quim dijo...

Quim:

David,,, sigue buscando y encontrando gente como PROCUSU BALAN,,, es el tesoro mas apreciado que puede darte la vida, una sonrisa, un regalo sin pretender recompensa.. una sonrisa de tu hijo,,, una lagrima,,, no te pierdas nada de lo que la vida te ofrece gratuitamente.

Un amigo, Quim

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